Sorpresita en el parque

Acabo de venir de dar una vuelta por aquí con Jose, y despues de hablar de nuestras movidas y escuchar una sesioncita Hardhouse en el parque -sabía que en verano hacían una serie de actividades destinadas a los jóvenes, pero jamás pensé que ello incluyera sesiones de música en directo en medio del parque- en un día en el que olía especialmente mal por la puñetera fabrica de piensos de uno de los pueblos colindantes, aunque posteriormente ese olor remitiera.

El caso es que cerca de la casa de Jose, en un irrisorio parquecillo donde hay una especie de lugar habilitado para que los perros hagan sus necesidades, se ubican un par de bancos para supongo, mirar y vigilar a los perros dentro del lugar este, aunque realmente el uso que se da es el mismo que cualquier otro banco en cualquier otro parque.

Decidimos sentarnos en el de la derecha, ya que el de la izquierda, donde siempre paramos antes de irnos a nuestras respectivas casas, estaba ocupado por una numerosa pandilla de, aparentemente, tios. Cuando estabamos pensando en nuestras movidas, me percaté de que entre los maromos de enfrente había una chica, una chica que daba berridos. Sí sí, asi como suena. Se supone que de alegria o de placer, no lo se muy bien. El caso es que la voz me sonaba… era de Isa! Una compañera de la Escuela Oficial de Idiomas con la que tan bien me llevaba y me lo pasaba.

Me lo pasé durante un año, porque ahora la niña no me habla. Supongo que por el interés te quiero, Andres, pero el caso es que era ella y esos berridos los soltaba cuando se excitaba. Mi mal pensar no hacía mas que decirme que se lo estaba montando con los 4 tíos alli presentes pero mi conciencia no quería creerlo. Lo peor es que esos tíos eran bastante mayores que ella y bastante más estúpidos también. Y pensar que yo creía que esa tía era diferente. En aquel momento se me pasó por la cabeza un caso de un chaval inocente que se empezo a juntar con gente 2-3 años mayores que él y mírale como ha acabado, mal. Y asi me sentí en ese momento.

Y eso me lleva a una pregunta. ¿Para llevarte a las tías más buenas, por qué hay que ser tan estúpidos o comportarse de la forma tan estúpida como lo estaban haciendo estos cuatro?

A pesar de que no me hable, no responda a mis toques y yo ya no sea más que un recuerdo del pasado la chica me importa, como toda persona con la que he tenido algo de confianza pero bueno, es su vida, ella sabrá lo que hace.

Para que luego digan que a las tías no les va la marcha.
En fin…


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