Noche rara
Bueno, al final me va a dar tiempo a escribir un post más antes de irme al pueblo. Noche rara rara rara. Primero el Nacho y un amigo suyo, un tal Alex un poco “tocaos” que se pasaron toda la cena discutiendo y armando algo de jaleo, echándose en cara lo que habían hecho el uno por el otro.
La cena fue cerca en Fray Luis de León, en el salón de un bar pequeño pero coqueto donde cenamos bastante bien por poco dinero. De ahí a Huertas. Dimos ochocientasmil vueltas antes de encontrar un garito que no cobrara la entrada. Y finalmente lo encontramos, pero a eso de las 3.40 ya estábamos fuera. Y casi todo cerrado.
Lo raro es que ni siquiera me moví un poco esta noche. Ya sé que salgo poco pero cuando lo hago bailo y hago el idiota como el que más, y si no que se lo pregunten a la novia de Alberto, que se empeña en bailar y me deja K.O.
Estábamos en la calle (exactamente en la Carrera de San Jerónimo) decidiendo qué hacer cuando se nos cruzaron 4 tíos hablando inglés a los que Rober reconoció como los integrantes del grupo Franz Ferdinand que según Jose actuaban esta noche en Madrid. Un grupo crunch según él. Nunca me ha gustado esa palabra para la música, siempre me imagino comiéndome algo crujiente 
Y así a lo tonto llegó la hora de irse en el búho de las 5 de la mañana. Jose estaba hasta cierta parte sensible y se vino conmigo para buscar su coche que lo aparcó donde cenamos y no sabía llegar muy bien. Pasamos por delante de mi bus y como faltaban unos minutos para salir le acompañé a por el coche. Luego él me subiría hasta la parada de autobús.
Iba yo buscando el abono transportes cuando 2 pavos me pegaron un susto muy serio. Eran Pablo y Kiko que bajaban para casa y me dieron la sorpresita antes de irme. “Feliz Navidad”
Subo al bus, que tenía la puerta cerrada, pico, voy caminando hacia el final y me encuentro por el camino a una morena de ojos verdes preciosa que ya conocía de antes. Iba acompañada de un chico y otra chica. Oh! Era ella! Esta vez saludé yo a lo que respondió con un “Hola”.
Yo, por lo general soy una persona muy fisonomista pero reconozco que ya me había olvidado de la cara de Bea, o al menos no la recordaba bien (quizás una foto vendría bien para estos casos especiales
). Qué mona… que vocecilla tan dulce. Ooogh! Qué mierda que hiciera todo tan mal.
Así pues me senté solito detrás como suele ser habitual y me rallé todo el camino. En Pinto me dijo un hasta luego probablemente porque la estaba mirando y el bus siguió camino a casa. Y aquí estoy escribiendo estas líneas antes de irme a ver a los abuelos. Desde luego esto ha sido lo peor que me ha podido pasar en la noche de hoy porque me conozco en este aspecto y sé que me voy a estar rallando todo el viaje y parte de los días de mi estancia en el pueblo.
Felices Fiestas a todos.