Ámsterdam
A veces conviene volver a recordar cómo y dónde está la vida que te gustaría vivir.
Hace unas horas era todavía madrugada en Holanda, estábamos cruzando el país de norte a sur. Horas antes disfrutábamos de un verdadero paisaje y clima otoñal, de preciosas rubias con ojos claros y culito ciclista y de una gran cerveza…
Ahora otra vez aquí. Mirada perdida, mente en babia.
Esta vez tampoco quería volver. Y no era Suecia, ni Copenhague, ni Escandinavia.
Tan sólo Ámsterdam.
…
Pensándolo bien, no estamos tan lejos…
Puedo volver cuando quiera.
Volveré.